jueves, 16 de mayo de 2013

Nueva Serie


Ser imitadores de Dios es lo que Él anhela que usted y yo podamos considerar como un objetivo trascendente en nuestras vidas, como creyentes cada uno de nosotros podemos opinar acerca de nuestra relación con Dios y de nuestra condición espiritual, pero hay una pregunta que podemos formularnos de forma personal Es ¿Vivimos como verdaderos imitadores de Dios?
Para ser imitadores de Dios debemos fijar un modelo a seguir e indiscutiblemente ese modelo es Cristo.
Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús,el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Filipenses 2:5-7. Te invitamos a continuar con nuestra serie esta Semana